Las calles de Logroño han vuelto a llenarse este diciembre con celebraciones populares que marcan el final del año. Entre ellas, la Fiesta de las Pre-uvas ha sido una de las más destacadas, reuniendo a cientos de personas en El Espolón para celebrar, bailar, brindar y despedir el 2025 de forma anticipada.
Sin embargo, tras la música, las reuniones y las caminatas navideñas, muchas personas comienzan enero con sensaciones poco festivas: dolor de pies, rigidez lumbar, piernas cargadas o molestias cervicales. Las horas prolongadas de pie, el uso de calzado inadecuado, el frío y el esfuerzo físico acumulado durante días afectan al cuerpo más de lo que parece.
Este tipo de molestias son muy comunes y, aunque no siempre suponen una lesión grave, sí pueden interferir con el descanso, el rendimiento laboral o el reinicio de la actividad física. En este contexto, la fisioterapia puede ayudarte a recuperar el equilibrio corporal y prevenir que estas molestias se cronifiquen.
¿Por qué duelen tanto los pies y la espalda tras las fiestas?
Durante las semanas navideñas y de fin de año, el cuerpo se expone a estímulos poco habituales: muchas horas de pie, caminatas por calles abarrotadas, cambios de temperatura, desplazamientos largos, fiestas nocturnas e incluso el uso de ropa o calzado menos cómodo de lo habitual.
Estos factores, combinados, generan sobrecargas físicas que afectan principalmente a:
- La planta de los pies, que absorbe la mayor parte del esfuerzo y del peso corporal.
- Las piernas, por la congestión circulatoria asociada a la inmovilidad o al esfuerzo prolongado.
- La zona lumbar, al mantenerse muchas horas de pie sin descanso o con mala postura.
- El cuello y los hombros, en personas que caminan tensas o cargan peso (bolsos, mochilas, compras).
Además, el frío favorece la rigidez muscular y puede agravar molestias preexistentes, como contracturas o dolor articular.
¿Qué molestias son más frecuentes tras estas fechas?
Aunque cada cuerpo responde de forma distinta, hay síntomas que se repiten en muchos pacientes durante la primera semana de enero. Entre ellos:
- Dolor plantar, especialmente al apoyar el pie tras estar en reposo.
- Sensación de pesadez en piernas, con hormigueos o inflamación leve.
- Lumbalgias o rigidez lumbar al levantarse por la mañana.
- Tensión en la parte alta de la espalda, en personas que han pasado muchas horas de pie sin apoyo.
- Fatiga generalizada, como si el cuerpo “no respondiera” igual que antes.
Estas molestias pueden durar solo unos días, pero si no se gestionan adecuadamente, aumentan el riesgo de recaídas o lesiones asociadas al retomar la actividad habitual en enero.
¿Qué puedes hacer en casa para aliviar estas molestias?
Si el dolor es leve y no se acompaña de síntomas como inflamación severa, bloqueo articular o pérdida de fuerza, puedes realizar algunas acciones básicas para favorecer la recuperación:
- Moviliza suavemente todo el cuerpo, especialmente al despertarte. Hacer rotaciones articulares de tobillos, caderas y columna mejora la circulación y reduce la rigidez.
- Aplica calor local en la zona lumbar o en los hombros si hay sensación de tensión muscular.
- Eleva las piernas durante 10-15 minutos al final del día para mejorar el retorno venoso, sobre todo si notas pesadez.
- Camina suavemente, aunque sientas molestias. El movimiento es una forma de recuperación si se realiza sin sobrecargar.
Evita la inmovilidad prolongada, los estiramientos forzados o los ejercicios intensos si el cuerpo aún no está preparado. La clave en estos casos es moverse con suavidad y prestar atención a las señales del cuerpo.
¿Cuándo es recomendable acudir a fisioterapia?
No todas las molestias navideñas requieren intervención profesional, pero existen algunas señales que indican que puede ser necesario acudir a un fisioterapeuta:
- El dolor persiste más de 4-5 días y no mejora con descanso.
- Aparece una cojera o dificultad al caminar.
- Hay inflamación localizada o sensación de “bloqueo” en una zona del cuerpo.
- Tienes antecedentes de lumbalgia, fascitis plantar o cervicalgia, y han vuelto a aparecer los síntomas.
- Sientes rigidez o fatiga generalizada que te impide retomar tu rutina habitual.
La fisioterapia puede ayudarte no solo a aliviar los síntomas, sino también a prevenir recaídas o a detectar desequilibrios posturales que se han acentuado durante las fiestas.
¿Qué ofrece la fisioterapia en estos casos?
El tratamiento dependerá de la zona afectada y del origen de la molestia, pero en general incluye una combinación de técnicas dirigidas a:
1. Aliviar la tensión muscular
A través de técnicas de terapia manual, masaje descontracturante o liberación miofascial, se busca relajar la musculatura sobrecargada y mejorar la circulación local.
2. Restaurar el movimiento
Si ha habido rigidez o pérdida de movilidad, se aplican movilizaciones suaves y estiramientos asistidos. Esto permite recuperar la amplitud de movimiento sin forzar el cuerpo.
3. Reeducar la postura y el gesto
El fisioterapeuta puede enseñarte a adoptar posturas más eficientes en actividades cotidianas (estar de pie, caminar, cargar peso). También puede valorar la pisada o recomendar ejercicios de propiocepción para mejorar el equilibrio corporal.
4. Prescribir ejercicio terapéutico
En función del estado físico de la persona, se diseñan ejercicios adaptados para fortalecer la musculatura estabilizadora (especialmente core y pies) y prevenir futuras sobrecargas.
¿Qué puedes hacer para prevenir estos problemas en próximas celebraciones?
Aunque las fiestas ya han pasado, es buen momento para aprender a cuidar mejor tu cuerpo en situaciones similares. Algunas recomendaciones útiles:
- Elige calzado cómodo, incluso en eventos festivos. Un buen apoyo plantar puede evitar muchas molestias.
- No estés muchas horas de pie sin moverte. Camina, cambia de peso de una pierna a otra, busca superficies donde sentarte.
- Escucha a tu cuerpo. Si notas fatiga o dolor, reduce el ritmo antes de que se convierta en una lesión.
- Fortalece tus pies y tu espalda durante el resto del año. Un cuerpo fuerte y preparado tolera mejor los excesos puntuales.
Conclusión
Las fiestas navideñas son una época de alegría y reencuentros, pero también suponen un desafío para el cuerpo. Pasar muchas horas de pie, caminar por superficies duras, usar calzado poco adecuado o simplemente no descansar lo suficiente puede derivar en molestias físicas que aparecen justo cuando empieza el nuevo año.
En enero, el cuerpo necesita tiempo y atención para recuperarse. Si notas que tu espalda, tus piernas o tus pies siguen molestando días después de las celebraciones, la fisioterapia puede ayudarte a restaurar el equilibrio corporal y evitar que estas sensaciones se mantengan en el tiempo.
En Fisioclinics Logroño atendemos a personas que sufren sobrecargas, fatiga muscular o rigidez tras periodos de actividad intensa o celebraciones prolongadas. A través de un enfoque integral —que combina terapia manual, ejercicio activo y educación corporal— te ayudamos a recuperar tu bienestar y empezar el año con buen pie.
Que las fiestas te dejen buenos recuerdos… y no dolores innecesarios.






























