El pasado 12 de octubre, Gazi Jalidov volvió a situar a Logroño en el mapa deportivo nacional al proclamarse campeón de España de boxeo en la categoría semipesado, tras vencer al madrileño Carlos Lamela por nocaut técnico en el primer asalto.
La velada, celebrada en el Palacio de los Deportes de La Rioja, reunió a cientos de aficionados que vivieron una noche histórica para el boxeo riojano.
Pero más allá del resultado, este triunfo invita a reflexionar sobre la creciente relevancia del boxeo como disciplina de salud integral, la necesidad de prevenir lesiones y la importancia del acompañamiento fisioterapéutico en un deporte tan exigente física y mentalmente.
El auge del boxeo en Logroño y el ejemplo de Jalidov
En los últimos años, el boxeo ha experimentado un resurgir en La Rioja. Gimnasios y clubes locales han potenciado su oferta de clases de boxeo tanto para jóvenes como para adultos, no solo con fines competitivos, sino también como una herramienta de bienestar y acondicionamiento físico.
El caso de Gazi Jalidov, nacido en Rusia y afincado en Logroño desde hace años, simboliza ese equilibrio entre rendimiento deportivo y preparación responsable.
A sus 26 años, Jalidov combina un riguroso entrenamiento técnico con una planificación física que prioriza la prevención de lesiones, la recuperación activa y el cuidado de su salud musculoesquelética.
El boxeo, más allá de los guantes y los golpes, se ha convertido en una disciplina que demanda autoconocimiento corporal, control del movimiento y gestión emocional.
Boxeo: una de las disciplinas más completas y exigentes
Pocos deportes ponen a prueba el cuerpo como el boxeo.
Cada combate requiere fuerza explosiva, coordinación, resistencia aeróbica y control postural, además de una estabilidad mental que permita mantener la concentración bajo presión.
Durante una sesión, un boxeador realiza entre 800 y 1.000 movimientos explosivos, sometiendo al sistema musculoesquelético a una carga intensa.
Las lesiones más frecuentes incluyen:
- Tendinopatías de hombro y codo, por el esfuerzo repetido de golpeo.
- Esguinces de muñeca o microtraumatismos articulares.
- Dolor cervical y lumbar, por giros bruscos y tensión muscular.
- Contusiones y sobrecargas en el tren inferior, por los desplazamientos continuos.
De ahí que la prevención y el trabajo fisioterapéutico sean tan determinantes para mantener la forma física sin comprometer la salud.
La fisioterapia en el deporte de contacto: prevenir para durar
En el boxeo profesional, la línea entre rendimiento y lesión es muy delgada.
Por eso, los fisioterapeutas deportivos desempeñan un papel fundamental en todas las etapas de la preparación del deportista.
Su labor no se limita al tratamiento de dolencias agudas, sino que incluye programas de evaluación funcional, control postural y readaptación del movimiento.
Técnicas como la punción seca ecoguiada, la electrólisis percutánea (EPI®) o la neuromodulación permiten abordar los puntos de tensión muscular antes de que se conviertan en lesiones graves.
Además, la fisioterapia incorpora ejercicios de propriocepción, movilidad y fuerza compensatoria, que ayudan a equilibrar el cuerpo del boxeador frente a los gestos repetitivos del entrenamiento.
El resultado es un deportista más consciente, con un cuerpo mejor preparado para resistir el esfuerzo y una carrera más larga y saludable.
La recuperación: un proceso tan importante como el combate
Cada pelea deja huellas físicas: microtraumatismos, contracturas, inflamación o fatiga neuromuscular.
Por ello, los periodos de recuperación son tan relevantes como las fases de entrenamiento.
En Logroño, los boxeadores cuentan con una red creciente de profesionales del deporte y la salud que facilitan esa recuperación.
Entre ellos, fisioterapeutas especializados en descarga muscular, movilización articular y técnicas de recuperación post-competición, que ayudan a reducir el tiempo de fatiga y evitan recaídas.
Los tratamientos más frecuentes incluyen:
- Masaje deportivo profundo, para drenar el tejido y recuperar la elasticidad.
- Terapia manual para liberar bloqueos articulares.
- Estiramientos asistidos que favorecen la movilidad.
- Ejercicio terapéutico guiado, una herramienta clave para volver a entrenar sin riesgo.
Estos abordajes no solo alivian el dolor, sino que mejoran la funcionalidad global del cuerpo y optimizan la técnica deportiva.
Boxeo y salud pública: de la élite al ciudadano
Aunque el boxeo de competición exige un nivel de exigencia extremo, su práctica adaptada se ha consolidado como una herramienta de salud y bienestar para la población general.
En Logroño, cada vez más gimnasios y centros deportivos incluyen versiones “fitness” o “no contact”, que se centran en el trabajo cardiovascular, la fuerza funcional y la descarga emocional.
Este enfoque tiene múltiples beneficios respaldados por la evidencia científica:
- Mejora la capacidad cardiovascular y la función pulmonar.
- Aumenta la coordinación y el equilibrio.
- Favorece la salud mental al liberar endorfinas y reducir el estrés.
- Fortalece la musculatura profunda y mejora la postura.
No es casualidad que muchos fisioterapeutas recomienden la práctica del boxeo moderado como una forma de actividad terapéutica para personas que buscan mejorar su condición física o recuperarse de lesiones controladas.
Fisioterapia y deporte en Logroño: un mismo lenguaje
La capital riojana ha apostado por consolidar su red de salud y deporte en los últimos años.
Iniciativas como “Date Vida” de Logroño Deporte, la apertura de la Sala Salud o eventos como la Carrera Solidaria de la Guardia Civil muestran una tendencia clara: el movimiento es parte esencial de la salud.
En ese contexto, la fisioterapia se integra de forma natural, ofreciendo un puente entre la prevención y la práctica deportiva.
Centros especializados en rehabilitación, fisioterapia deportiva y ejercicio terapéutico, como FisioClinics Logroño, forman parte de esta red de apoyo que permite a los deportistas —profesionales y amateurs— mantener una práctica segura y sostenible.
Su trabajo no se centra en la patología, sino en la educación del movimiento y la reconexión cuerpo-mente, algo que el boxeo, curiosamente, también enseña.
El reto del deportista: cuidar para competir
El éxito de Gazi Jalidov demuestra que el talento no basta: la constancia y el cuidado del cuerpo son la base del alto rendimiento.
En su preparación, como en la de cualquier boxeador profesional, la clave está en entrenar con inteligencia, combinando fuerza, técnica y recuperación activa.
El entrenamiento invisible —ese que ocurre en las manos del fisioterapeuta o durante el descanso muscular— es el que marca la diferencia entre un atleta que crece y otro que se lesiona.
Los profesionales de la salud del deporte insisten:
“El cuerpo que se cuida fuera del ring es el que gana dentro del ring.”
Y en Logroño, el creciente ecosistema de centros deportivos, fisioterapeutas y entrenadores especializados permite que cada vez más deportistas, desde amateurs hasta profesionales, incorporen esa filosofía en su día a día.
Conclusión: el boxeo como ejemplo de disciplina y salud
El triunfo de Gazi Jalidov no solo es una noticia deportiva, sino también un recordatorio del poder del cuerpo cuando se entrena con inteligencia y respeto.
El boxeo riojano vive un momento dorado, y detrás de cada golpe hay ciencia, técnica y prevención.
Desde el ámbito de la salud, la fisioterapia se erige como aliada silenciosa del rendimiento y la longevidad deportiva, ofreciendo herramientas para mantener el cuerpo en equilibrio y evitar lesiones.
Porque la verdadera fortaleza no está solo en resistir los golpes, sino en saber cómo prepararse para cada uno de ellos.
Y esa es, sin duda, la lección que el boxeo deja al deporte español: la salud y el movimiento son inseparables.




























